8:32 p. m.

UT50GDL - GDL, S.L.P. y D.F. juntos por Primera vez.


 
Todo inició un día antes mientras montábamos los toldos en el área designada. Hacia tantos años que no sentía esta felicidad de tener tantos corredores en pista; Mientras estaba ahí recordaba años de porras, risas, aplausos, abrazos… y el día siguiente se repetiría una vez más.

Una vez que terminamos de montar todo nos organizamos para desayunar (si a organizar se le puede decir atender las indirectas de tu mujer que se muere de hambre) así que para no retrasar ya mas todo nos fuimos a la estación bicicleta, ahí a un ladito del madroño.
 

La cara de asombro por la genialidad del lugar los dejo a todos fascinados y si a eso le sumas la deliciosa comida que la conformaban: Molletes, Huevitos, Omelets, Jugos, Café y lonches bañados todo se resume en que la mañana no pudo ser mejor.
 

Desayunamos muy rico y platicamos muy a gusto y todo quedó prácticamente servido para el día después.

 


El día Después.

Nos levantamos acorde al plan, bueno al menos yo si, las demás habitaciones permanecían inmóviles, lo cual me daba la sensación de que o tenían todo bajo control o de que estaban completamente jetones. Tanto silencio me preocupó y empecé a hacer ruido para levantar a los corredores, no sabía lo que estaba aconteciendo del otro lado de la ciudad con los PRiMATES de S.L.P. y esa incertidumbre no me dejaba en paz.

Salimos de casa más o menos en el tiempo planeado hasta que Ivette se me cierra en su carro como policía tratando de detener delincuentes para decirme: “Olvidé mi número en la casa”

Pues ahí venimos de vuelta jugando carreritas, para más o menos arribar al lugar con tiempo apenas suficiente para pestañear puesto que también me tuve que devolver por los malditos hielos. En fin ya en campo había mucho movimiento y ya teníamos el tiempo encima, trate más o menos de acomodar todo en el toldo y dejar a los menores lo más seguros posible.

Los GU no pinches mms, aaaaaaaaaaargggg me angustié todo de nuevo y ahí voy en chinga con el Chalan, el cual se portó muy amable en apoyarme con esto, me dio mis bolsitas energéticas y ahí me tienes en corriendo como si ya hubiera empezado la carrera regresando para repartir a todos los corredores que ya estaban en los últimos preparativos mientras yo todavía estaba en pantuflas.
 
 
 
Levantamos la casa de campaña como se pudo, toda pa la madre y en esas estábamos cuando pasan a todo galope los de mi grupo. Utas inches mms!!! Y yo aquí sacándome los mocos, me despido de todos y les deseo lo mejor y me arranco hasta el punto de inicio por que ningún maldito corredor me dijo que era innecesario irme hasta la parte posterior del  bosque para arrancar, en fin eso me pasa por zopenco, para cuando pase por el tapete ya no veía ningún corredor, en ese momento no pensaba con claridad, no sabía si sentir nervios por mis 3 chicas que estarían prácticamente debutando en carreras de trail sobre sendero técnico, no sabía si el par de locos de 25k Tigre y Quique estaban serenos para tomar las cosas con calma desde el inicio o no sabía si mi mente estaba emputada en ir hasta la parte de atrás y no porque sea el más rápido sino que ese nunca fue mi plan que se convirtió en una maldita peregrinación detrás de todo el contingente que parecía la romería de Zapopan; ni modo a tragar camote y a darle.



Pasaron los primeros 3 kilómetros y seguía lidiando con rebases forzosos y nada seguros traía un ritmo que no pensaba manejar en la carrera pero tampoco me sentía forzado así que lo mantuve, Llegamos al “Paseo de la ardilla” y la peregrinación continuó la decisión entre pasar 2 o 3 mas se detenía por la duda de ir a meter la pata donde no y en cuanto había oportunidad al de adelante se le ocurría meter el acelerador. En mi caso no soy de los que se aferran a mantener una posición, si escuchas que el de atrás trae paso y oxígeno de inmediato me hago a un lado y le señalo con la mano el camino que le estoy cediendo, quizá sea por eso que los que no lo hacen me re-encabronan tanto, llegamos al primer ascenso complicadito y todos metieron el freno de mano, me enganche con Sergio y le dije “vámonos” escalamos a buen paso y continuamos el camino hasta que pocos metros más adelante nos salé Renato de una cueva de Osos, quién sabe qué demonios andaba haciendo por allá pero empezar a ver caras conocidas me empezó a quitar la frustración y así fue hasta que me paso el Couch Adan, y aproveche esto dar un buen jalón y quitarme varios monitos de encima hasta que llegamos a la última escalada de este ascenso en el que me abrí camino como Rambo entre las malditas hojas por donde fuera posible despegándome de la segunda parte del grupo. Ya en este punto deje la molestia a un lado y parecía que todo iría viento en popa. Baje el espinazo con muchas precauciones y sin meter el acelerador, apenas si pase unos 10 corredores hasta que salimos a la brecha para ingresar al otro lado del bosque. Ahí empecé a hacer mi carrera, establecí mi paso y me topé con Mauricio, Rodolfo, Conta y empezaba a sentirme en compañía, saliendo de aquí saludo al Richard y me preparo para la tercera y última parte del recorrido. Inicio la subida de los arbolitos y me pasa Richard, aprovecho esto y me le pego toda la subida, volteo a ver el reloj y por fin he recortado el tiempo e retraso sin omitir que ya casi puedo olfatear a mis amigos punteros con los que me hubiese gustado arrancar el Coque y el Pipen. Esto sin duda me entusiasma y acelero en esta última bajada, zancada larga y trepo sin problema los dos repechos antes de la última bajada. A lo lejos veo al Caxca quién no tarda en pasar por el toldo Primate, son apenas unos 200 metros los que me falta descontar para poder dar la segunda vuelta con él y quién sabe si ya en conjunto podamos alcanzar al Pipen.

Pero, una maldición de hace 5 años es la que me alcanza a mí, de pronto por una maldita razón la pista esta completamente llena, mujeres temerosas hacen alto en seco, no hay mucho por donde pasar tengo dos opciones me la llevo y caigo sobre ella o la esquivo, mi pie derecho esta bien apoyado y veo que no podré librar un paso mas con el izquierdo así que tomo la decisión de abrirme para escuchar nuevamente el sonido de terror que me ha perseguido los últimos años, el sonido de la frustración, de la caída, del dolor, del sufrimiento y de la puta resignación.

No caigo, me mantengo en pie y las lágrimas se me salen, me recargo en un árbol y siento que 5 toneladas de carga puntual están apoyadas en mi tobillo no puedo bajar, no puedo apoyar, no tengo pie. Aprieto mis dientes y bajo, intento caminar y duele así que intento trotar y siento que se me va a desprender el pie, camino rápido pensando que se me va a pasar, que fue solo una torcedura leve y que todo se relajará, pero nada de esto sucede el dolor me marea, llego al toldo y le pido a mi Anakin que me cambie el ánfora, tomo una pastilla para el dolor pero no funciona no me deja de arder y apenas con 5 minutos del incidente ya parece que tengo dos tobillos, maldigo la vida el bosque y todas las cosas malas que sucedieron hoy, agacho la cabeza y me tiro sobre el suelo cubierto de pino, ya no hay nada más que hacer hasta aquí llego mi carrera deportiva.

La resignación.
 

Sentando contemplo la inmensidad del Bosque y la inmensidad de las pequeñas grandes cosas que nos rodean, en este momento tengo 6 Primates mas corriendo en la pista y es mi deber ver si necesitan algo o si puedo asistirlos o por lo menor tomarles una foto para el recuerdo.
 

Mientras estoy tirado tratando de superar el dolor veo a Quique con buena zancada, veo mi reloj y noto que trae un tiempo excelente para no conocer la pista, no alcanzo a verle en ese punto, pero lo espero en la meta para ver como va; ja, ja, ja, va tan entusiasmado que apenas si nota mi presencia y continua de nuevo hasta que se vuelve a perder en la inmensidad del bosque.
 
 

Luego apenas a unos minutos aparece el Tigre, erguido y completo, no titubea en sus pasos toma un GU del abastecimiento y va tan concentrado en su carrera que no se percata que estoy ahí y se dirige convencido a su segunda vuelta.

La primera de mis chicas en aparecer después de algunos minutos es Ivette, la veo bajar bien, pasos cortos y rápidos, sale y ya solo le queda la explanada antes de la meta, pasa por enfrente del toldo y le armamos una algarabía, su cara es de completa felicidad, se le ve contenta y orgullosa y mantiene el paso que creo sostuvo durante los 12.5 km del recorrido lo que me hace sentir completamente satisfecho me cruzo hacia la meta como puedo y al verla cruzar el arco me cuelgo de su triunfo para sanar mi frustración y por un momento levanto los brazos con ella.
 

Luego aparece Carolina, baja con cierta precaución pero ya en pista plana acelera como si acabara de empezar la carrera, tan es así que apenas alcanzamos a gritarle unas cuantas cosas para enfilarse hacia su primer arco de meta de trail running.
 

Luego mi tercer chica y por la que siento un profundo respeto, baja también con precaución y ya debajo de esta bajada del demonio inicia también su trote coqueto conjuntamente con Isaac su hijo, pasan frente a nosotros con la frente en alto orgullosos y contentos y terminan en meta con la compañía de toda la familia que ya se encontraba presente en la meta.
 
Pasaron los minutos y el cobijo y convivio en el seno Primate estaba bastante agradable, tengo que admitir que ver a mi hermano mi cuñada, mis padres, mis sobrinos y a todos los niños jugando hizo que se me olvidara el dolor que en ese momento ya empezaba a bajar. Mientras estaba sentado sacaba mis tiempos, es decir lo que según mis teorías harían en llegar a la meta de su segunda vuelta Quique y Tigre.

Pasó el tiempo estimado y me saque de onda, pasaron 5 minutos mas y me preocupé, pasaron 10 y trataba de mantenerme sereno para no preocupar a nadie y fue entonces que alcancé a ver la playera mas bonita que se estaba moviendo en los senderos, Era Quique que luchaba por mantener el paso y que soltó un grito enorme de guerra que levantó al público de sus asientos para chocar las manos con el aguerrido corredor, que para culminar al cruzar la meta saludo al Mayor Panzer (o sea mi papa) con la disciplina de un militar.
 

Pasó algo mas de tiempo y apareció el Tigre, completamente fundido y golpeado, venía caminando, con la mirada en el terreno, apenas lo vimos comenzamos a gritarle, y lo que sucedió fue que estos gritos y el orgullo de un Primate fundador le hicieron mover unas piernas que parecía ya no se moverían en absoluto, sin embargo las obligo a moverse y pasó también como todos sus predecesores con paso firme hasta la meta.
 
 

Aquí termino nuestra primera participación conjunta en un evento, en la que logramos reunir las características de compromiso, cariño y pasión por correr en un día y en la que la familia que durante tanto tiempo estuvo ausente regreso de nuevo para darnos su cobijo, aplausos, entrega y cariño. Gracias a todos los que estuvieron ahí presentes para hacer un día memorable.

Discúlpenme si no fui ameno o efusivo con ustedes, hoy a 2 días de los hecho me siento sumamente orgulloso de lo que lograron ahí y que quedara marcado en la historia cuando un 30 de Marzo 7 Primates y su respectiva familia se dieron cita en un evento para compartir, sufrir y disfrutar de esta pasión y forma de vida llamada: Correr.
 
 

Gracias por leer, nos vemos en la próxima.

8:59 a. m.

Ultramaratón CABALLO BLANCO - CCUM14

CCUM - Cooper Canyon Ultramarathon




Urique.-  Con un tiempo de 6 horas con 39 minutos y 16 segundos el rarámuri Miguel Lara Viniegra de 23 años hizo historia al coronarse campeón por tercera ocasión en el ‘Ultramaratón Caballo Blanco’ de 80 kilómetros celebrado ayer en Urique.

Aunque no con su mejor tiempo, el joven ultramaratonista chihuahuense Miguel Lara nuevamente se posicionó en el primer puesto al vencer a sus 715 contrincantes, 500 de ellos ‘pies ligeros’ y 215 corredores nacionales y extranjeros (14 países).

Desde el comienzo del evento deportivo de clase mundial, el oriundo de Porochi, municipio de Urique, se mantuvo en el segundo puesto, detrás de Silvino Cubesare, esto hasta los últimos 10 kilómetros cuando rebasó al batopilense para dejarlo en el segundo puesto, por sólo nueve minutos.

Silvino, de 36 años, campeón del ultramaratón amistoso de Costa Rica 2013 de 100 kilómetros, arribó a la meta con un tiempo de 6 horas con 48 minutos y 20 segundos. El tercer puesto fue para Adrián Gil quien llegó a la meta en un tiempo de 6 horas con 54 minutos y 56 segundos.




Después de leer esto la verdad es que no se que sentir...
¿Son máquinas de tejido y músculo modificadas genéticamente para no sentir dolor, sed o cansancio?
¿Son realmente humanos o son alguna importación intergaláctica realizada en algún tratado de libre comercio interespacial?

¿Tienen alguna prótesis en los pies que les permite avanzar mas rápido y sin problema?
Bueno para responder esta y muchas mas preguntas empecemos por el principio.




Viernes 28 de Febrero.
Después de un largo viaje en el que la incertidumbre fue opacada por el buen ambiente dentro de un autobús de pasajeros arribamos a la estación del tren CHEPE. Pasadas las 3:00 de la mañana nos abrieron la estación y tomamos posesión de los 4 contactos para cargar los mas de 100 aparatos tecnológicos, mientras nos tirábamos al piso del lugar para dar un poco de descanso a los fatigados y viajeros cuerpos.





5:00 am nos despiertan y nos indican que es hora de acomodar todo, paso con el jefe de estación para decirle que soy el encargado del grupo "Urique" para que nos den preferencia de paso al vagón del tren; y es este el justo momento en el que los nervios del viaje se agudiza por completo. El no haber viajado nunca en tren y además sabiente de lo que la panorámica del mismo sería hizo que un relámpago de euforia me tuviera dando saltos entre los vagones del Chepe. Pero al parecer no fui el único puesto que cuando encontramos el vagón de los snacks éramos por lo menos 8 los que disfrutamos de un delicioso y fresco café.










Las 7 horas que viajamos en el tren fueron pocas, el camino se hizo corto y los corredores turistas que viajábamos con el mismo destino acaparábamos los espacios entre vagones para sacar nuestras cámara y tomar la mayor cantidad de videos y fotografías que pudiéramos. Los rostros de fascinación se asomaban cada que el CHEPE transitaba por una cueva o algún puente. En breve nos encontrábamos ya en Bahuchivo, un pequeñísimo pobladito donde el ultimo tramo del viaje nos esperaba para viajar en un camión de pasajeros que haría mas de 4 horas para recorrer los 53 km de terracería que había que transitar para llegar a Urique.





Ese último tramo de camino fue el mas hermoso, sin olvidar que fue extremo también, vistas increíbles por doquier; escarpados riscos, rocas gigantes, sobrepoblación de árboles, y un grupo de turistas que querían bajar en todos lados a tomar fotografías de lo que fuera, al fin no importa que fuese lo que enfocara la cámara, detrás seguro quedaba una buena postal para el recuerdo.

Al fin llegamos a Urique, un pequeño arco de piedra y unas paredes pintadas completamente de blanco con lo que simulaba pisadas de Huaraches que te llevaban justo hasta el lugar donde se daría la arrancada de la carrera de la que seríamos parte; nos recibieron cordialmente, bajamos cosas, nos desentumimos, y nos dispusimos a acomodarnos en una casa que fue habilitada como casa de huéspedes y que nos acogió amablemente.




Después de la distribución de personal en la que los trincados llenaron una habitación, su servidor, el Caxca (mejor conocido como el Coque, después de un viaje de bautismos de todo tipo) junto con David Cetto y Álvaro acaparamos un tapanco de madera bastante cómodo y en la parte baja Alejandro del Toro alias Wachan, alias Pirruris, alias Padrino y quién sabe cuantos mas apodos le pusieron estos desgraciados, junto con su ahijado Luis y en una cama mas Paty y Jonathan; y así todos repartidos en donde nos acomodaron para no entrar en detalles de quién con quién, como y por donde.

Desempacamos, y lo primero que hicimos fue buscar un lugar para quitarnos el hambre de transeúnte que teníamos ya a esa hora después de tanto ajetreo. Caminamos por las pintorescas calles del pequeño pueblito que, habrá que recalcar, estaba de fiesta. Corredores provenientes de distintos lugares adornaban las angostas calles con todo tipo de vestimentas de corredores: había los atuendos Raramuris, Indígenas, Étnicos, Locales, Minimal, Comprimidos, Ligeros, Playeros, y un sinfín de vestimentas que cuadraban perfectamente con lo que era una extraordinaria fiesta de las carreras de montaña.




Caminando por ahí ingresamos a un lugar abarrotado de comensales de distintas nacionalidades, nos dieron una pequeña mesita y nos dispusimos a ver el menú y todo pedían al mismo tiempo, la pequeña que nos tomaba la orden intentaba no desesperarse todavía mas, pechugas de pollo a la plancha, spaguetti a la bolognesa y hamburguesas de soya fueron la elección de todos y hasta ese momento, cuando creía que era un maldito troglodita fue que me di cuenta que todos los corredores disfrutan tanto de la comida como yo. ¡ A que Bárbaros, como tragan ! no pasaban todavía un bocado e hamburguesa cuando ya se estaban metiendo un tenedorzaso de spaguetti y tratando de sorberle al agua de piña todo al mismo tiempo. Chulada de niños hambrientos.

Terminamos de comer y una tranquilidad nos golpeo de repente, caminamos un poco por las calles del pueblo y regresamos a la guarida para tomar un fresco y relajante baño y descansar un poco del largo viaje.




Sábado 01 de Marzo
O lo que fue el día mas tranquilo de mi vida.

"Ahahahahahahahaha....", no podía parar de reír después de escuchar la alarma que programo el Cettito para Alvaro. Que manera de iniciar el día de buen ánimo todos y listos para ir a presenciar la carrera de los caballitos, que era un recorrido por el pueblo de Urique de 2km para los mas pequeñitos que disfrutan mucho mas que uno correr.






Arribamos al lugar entusiasmados y la algarabía de un día anterior se había exponenciado para ese entonces. Camarógrafos desde profesionales hasta amateurs estaban listos para tomar decenas de fotos de esta peculiar carrera.

La calle principal estaba abarrotada, por pequeñines que hablaban dialectos irreconocibles para mi y también por el hijo del extranjero que deseaba ver como su hijo se topaba con los legendarios descendentes de los "Corredores de los pies ligeros" 

 

"Vamonooooooos" gritaron por el sonido local y decenas de chamacos salieron disparados con caras sonrientes llenos de felicidad como si la carrera fuera a durar unos cuantos metros, sin embargo lo mas gracioso fue que todos los adultos inmaduros que estábamos ahí nos contagiamos de inmediato y salimos disparados justo detrás de ellos para ser parte de esta emocionante carrera.
Corrimos todos los que estábamos presentes, corrimos felices (sin hacer publicidad a la campaña de Brooks) pero así fue, corrimos bien pinches felices entre tanto chikillo admirados y contagiados de una tranquilidad emocionante.

Tomamos videos, fotos, acompañamos a algunos pequeños tomados de la mano y fue entonces que sucedió algo que se que me acompañará todos los días de mi vida.


Una señora entre los 40 años; con un reboso que sostenía a un pequeñín de menos de un año y con la mano derecha sostenía a su chaparrita de al rededor de 4, recorre los 2km con un el mismo espí...ritu inquebrantable de generaciones ancestrales. La niña perdía constantemente el guarachito y le gritaba a su mami que parara, regresaba por el, lo acomodaba y continuaban su camino. Pequeñeces como esta, te llenan los ojos de agua salada.

 ... sin palabras amigos lectores, quién lo vivió en presente sabe muy bien lo que estoy sintiendo nuevamente en este instante en que he copiado y pegado esto de mi muro de FB. 

...Todos nos quedamos un momento en pausa. Nuestras caras denotaban emoción, esa clase de emoción que si dices algo se te salen las lágrimas, así que solo sonríes al amigo que también esta tratando de no demostrar emociones de mas y volteas a cualquier parte para que nadie se de cuenta de lo que estas sintiendo.
 

Alguien adelante indicó con trote que era momento de aflojar las piernas, partimos todos hacia el puente a un trote ligero con mucha alegría después de lo que acabábamos de presenciar. Llegamos al puente, estiramos un poco y regresamos para llenar la cajita de los garbanzos.


Desayunamos en casa de Tita, un lugar que parecía que estuviesen regalando la comida, terminamos y regresamos al cubil para un rico baño, pequeña siesta y a esperar.

Lo que aconteció esa tarde fue quizá una de las tardes mas tranquilas de las que tenga memoria.

Tuvimos show mientras nos hidratábamos con las barrancas como escenario para lo que fue el acto del Cetto, que iba y venía de un lado a otro con movimientos circenses estilo "mono" como el lo llamó, sobre la ______________ (cuerda, listonsote o como quiera que se llame eso)


Ahí mientras lo veía ir y venir, ir y venir, ir y venir (bueno que no se cansa de ir y venir) caía en cuenta sobre lo que estaba sucediendo; estaba teniendo la tarde mas tranquila de la que tenga yo recuerdo previo a un evento, demonios era mi debut en ultradistancias y no me sentía para nada nervioso o preocupado, todo era serenidad, mucho silencio, pocas palabras pero elocuentes y precisas para lo que sería el día siguiente. Yo no pensaba mucho en la carrera, ni siquiera en la ruta y menos en la altimetría, solo disfrutaba del momento al lado de estupenda compañía.



 Ya en la tarde nos movilizamos a recoger paquetes, comer, comer, y seguir comiendo (un aplauso por favor para estos jóvenes que, ¡ah como comen!) y ya por la tarde los nervios me atacaron un poco, y es que en el cuarto contiguo los Trincados dirigidos por el Cejon ya estaba preparando todo su armamento para la campal del día posterior. Pasé, me senté y fue ahí entre tantas drogas, metanfetaminas, analgésicos, estimulantes, expectorantes, que me empece a preocupar un poco por la carrera. Sin embargo no entre en pánico, lo que hice fue dirigirme al David para expresarle mis ganas de que me dijera que chingados hacer, a lo que el contesto: "Tranquilo Panzer, no hay por que ponerse nervioso tan temprano"
 
 

Regresando al cubil, me tope nuevamente con dos personas que serían parte importante en la carrera: Georgina y Filiberto. Una pareja increíble con un sentido humano inmenso. A ellos los concí en el tren e hicieron la plática muy amena, ya en Urique me los topadab una y otra vez, y fue durante esa caminata que me Georgina se me acercó, tomó mi hombro y me dijo: "te veo nervioso" no pude responder, en efecto estaba muy nervioso. Me llevaron a donde se hospedaban y Georgina nos preparo una sesión de meditación que alejo todo temor de mí. No tengo recuerdos de haber meditado antes, o si lo hice, no recuerdo haber quedado tan sereno, tan enfocado, tan tranquilo, tan feliz.


 
Ya por la noche empezamos la preparación en nuestro habitáculo. Camel, ánfora, bolsas de electrolitos en polvo, pastillas para el dolor, sales, magnesio, potasio, calcio, iridio, estroncio, bario, radio, y todo aquello que pudiera ayudarnos en caso de una situación desesperada de supervivencia en la distancia.

Después de llamar a casa y cerciorarme de que todo estaba en orden, de escuchar esas palabras que te dan serenidad antes de la tormenta Compartimos algunos tips, el Wachan extendió su tenderete de suplementos deportivos y alimenticios de todo tipo, aprecia marchanta en pleno tianguis pero muy amablemente nos suministró por lo menos de algo que no habíamos previsto: Curitas, advil, aspirinas, sal de uvas, bueno de todo traía este muchacho lo cual se le agradece, expresamos algunos sentimientos, nos pusimos efusivos, luego algunos se pusieron celosos por estar invadiendo terreno sembrado pero todo termino bien y a muy temprana hora nos dispusimos a dormir.
 
Domingo 02 de Marzo
"El gran día"



Continuara...